El intendente Rubén Eduardo Rivarola recibió en su despacho a representantes de la Parroquia San Cayetano, en donde mantuvieron una primera reunión para delinear y organizar la fiesta patronal de la ciudad, que se celebrará el próximo 7 de agosto.
La conmemoración crece año a año: cada vez son más los devotos y visitantes que llegan hasta la ciudad para participar de las misas, procesiones y actividades en honor al patrono del trabajo. Por eso, el objetivo principal es mejorar la organización y brindar mejores condiciones y comodidades a todos los que se acerquen.
En este sentido, Pablo Moya, integrante de la comunidad parroquial, explicó que “el encuentro sirvió para plantear los ejes principales del festejo y solicitar el acompañamiento y apoyo de la Municipalidad, para organizar una propuesta que ya trasciende los límites del departamento y convoca a fieles de toda la provincia”. Más adelante, dijo: “Queremos hacer una fiesta grande, digna de nuestra fe y de la gente que viene con tanta devoción”, también invitó a toda la comunidad a sumarse, colaborar y participar, recordando que es un momento para pedir y agradecer por el trabajo.
La planificación continuará con nuevas reuniones después del 16 de julio con distintas instituciones, donde se definirá cada aspecto en detalle, para coordinar seguridad, circulación, espacios y logística general. Desde la parroquia remarcaron que el trabajo conjunto entre la comunidad, las pastorales y el Estado, es clave para recibir como corresponde a todos los que eligen a San Cayetano como lugar de encuentro y fe.
