La modalidad de Educación Permanente de Jóvenes y Adultos trasciende los contenidos académicos tradicionales y se construye desde situaciones significativas para cada comunidad.
A los 83 años, volver a estudiar significa mucho más que aprender a leer o escribir. Es recuperar sueños pendientes, compartir experiencias y encontrar un espacio donde la educación se transforma también en encuentro, acompañamiento y nuevas oportunidades.
